Pintando los colores de su vida.

Clara, una mujer sencilla de pelo rubio, ojos verdes, de estatura media y con figura esbelta. Una ama de casa, con una vida vacía. Todas las mañanas se levanta a las 7:00  Nada más abrir los ojos, ve a su lado a su marido Roberto. Un hombre alto, moreno, ojos marrones color miel y de complexión delgada. El se levanta un poco más tarde que Clara. Tiene el trabajo cerca de casa, así que no tiene que madrugar mucho. Por tanto no tiene que desplazarse en coche o en moto. Tiene ambos vehículos. 
 
Uno para desplazamientos largos y el otro para irse con los amigos los domingos a darse una vuelta.  Una de sus grandes pasiones es la velocidad, le da al puño a todo lo que da para sentir esa libertad que según él necesita. Cuida su moto como si fuera su mayor tesoro. Algo que a Clara, no le hace mucha gracia, ya que a veces pasa más tiempo en el garaje que con ella. Clara, tiene miedo de que su marido le pueda pasar algo cuando coge la moto. Pero sabe que si le dice algo él le dirá lo de siempre: -Cariño, no te preocupes sé muy bien lo que hago. Llevo todo el cuidado del mundo y sabes que siempre voy protegido. Además, no voy solo como bien sabes. Pero aún así ella no se queda tranquila.

Cuando Roberto se va a trabajar, Clara recoge la casa mientras piensa: -¡Cómo me gustaría poder trabajar y traer dinero a casa! Pero por desgracia no encuentra nada. Cuando subía las escaleras para acceder a una habitación que usaban de trastero, pensaba en lo mismo una y otra vez! Abrió la puerta y encima de una mesa y bajo una sábana se escondía una máquina de escribir. Quitó la sábana y paso sus manos por cada tecla y por cada ricón de dicha máquina mientras sus ojos se llenaban de lágrimas. Recordó que su padre se pasaba las tardes escribiendo sin parar.... escribía  un poco de todo. Relatos, cuentos, historias..... Se secó las lágrimas y bajó la máquina hasta el salón. La puso encima de la mesa del comedor, tomó una silla y unos folios. Puso uno de ellos en la máquina y pulsó la tecla C, pero no se quedaba marcada. La tinta estaba seca. Así que salió para ir a una tienda que había en la esquina de casa. Le preguntó al dependiente, un hombre joven de sonrisa amable. El le pregunto: ¿En qué puedo ayudarla? Y ella le dijo, verá, necesito un carrete de tinta para una máquina de escribir algo antigüa.... El joven le dijo: Voy a mirar en el almacén, un momento. Ahora vuelvo.

Clara se puso a mirar todo lo que había en las estanterías y escaparate. Se fijó en una máquina que le llamó la atención. El cartel rezaba "Máquina de escribir cromática". Al pulsar cada letra, se dibujaba un color a modo de pintar un cuadro. El joven dependiente volvió y le dijo. Señora, lo siento pero no tengo la tinta que busca. Pero si quiere se la puedo conseguir. Ella se quedó tan embobada mirando la máquina tan bonita, que no lo escuchó. El se acercó y le dijo: Perdone, como le he dicho hace unos segundos, no tengo la tinta que busca pero se la puedo consguir. Al momento reaccionó Clara y le dijo, lo siento, es que estaba amdirando esta máquina tan bonita. Debe ser una maravilla poder pintar los colores de mi vida, le dijo al joven. El se le quedó mirando y le dijo. Señora, quiere probarla? Ella asintió y él le puso una silla, un folio y con sus delicados dedos empezó a puslar cada tecla tras otra como si estuviera tocando una melodía. El joven se quedó a su lado observando como poco a poco salían los colores y se iba formado el cielo, el sol, las nubes....

Clara, estaba con una sonrisa enorme y mientras miraba al joven le decía: -No te imaginas lo bien que me siento! Estoy feliz en este instante. Llevo demasiado tiempo en la oscuridad sin ver la luz al final del túnel. El le dijo, no sabe lo que me alegro de que Usted, se sienta así. Ella le dijo con voz dulce, no me llame de Usted. Me llamo Clara. El joven le dijo, yo me llamo Sergio, y esta tienda era de mi padre. Pero como él ya no está, ahora soy yo el encargado. Le gustaría comprar la máquina? Ella le dijo, por supuesto que sí. Pero lo malo es que estoy sin trabajo y el sueldo de mi marido no es muy allá. Y yo llevo tiempo sin encontrar nada.

Sergio le dijo. Si me entero de algún trabajo te lo diré. Clara, lo miró y le dijo. Muchas gracias. Eres muy amable. Jovenes como tú hace que vuelva a creer en el ser humano y en la bondad. Tienes un corazón enorme. Seguro que tu padre se sentía orgulloso de ti. Así como tu madre, verdad? El la miró y le dijo. Mi madre murió cuando yo era pequeño y mi padre hace unos años. Pero sí, él estaba orgulloso, me lo decía alguna vez que otra. Pero ahora estoy solo en el mundo. Sólo tengo la compañía de unos pocos amigos y de los clientes que pasan por aquí de vez en cuando. Y sobrevivo como puedo pues las nuevas tecnologías están dejando de lado algo tan bonito como una máquina de escribir y otras tantas cosas que mi padre me enseñó a usar. Clara, le dijo: - Aquí tienes a otra amiga más, si quires, claro- Sergio le dijo, estaré encantado de que seamos amigos.

El reloj de la tienda marcó las 12:00 y Clara se levantó y le dijo a Sergio. Lo siento pero me he de marchar. Muchísimas gracias por todo! Me ha encantado charlar contigo y poder dibujar estos colores tan bonitos que me han hecho feliz por un instante. El le dio el folio y le dijo, llévatelo para cuando sientas que te entra la tristeza, puedas mirar el dibujo y ver que has pintando algo bonito y con mucha luz. Clara le volvió a dar las gracias.

Sergio, le dijo, no no, gracias a tí por pasar. Ah! Una cosa... quieres que pida el carrete de tinta? Y ella le dijo, sí, claro. Déjame tu número. Se lo apuntó en una tarjeta de color crema y le dijo Clara. Si algún día quieres hablar conmigo de lo que sea, llámame. Pero hazlo en horario de mañana de 9:00 a 13:00h. Que es cuando estoy libre, de acuerdo? El le sonrió y le dijo: Que tengas un bonito día, Clara. Nos vemos pronto.

Ella le sonrió y se despidó......

Comentarios

  1. Tienes mi palabra de que lo leo mañana sobre estas horas. Un texto parido por uno merece la atención debida.

    Un besazo (y vuelvo mañana)

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    1. Espero que te guste. Ya me contarás! Mañana habrá una segunda parte.

      Un besazo!

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  2. Te he dicho que lo leía mañana, pero al final he robado unos minutillos más al sueño y lo he leido. Muy bonito. Me ha gustado mucho, y está muy bien escrito. Eso sí, se me queda corto. Quiero ver cómo sigue!!!!!!!!

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    1. Muchísimas gracias por haberlo leído. Me alegro mucho de que te haya gustado. Mañana contínuará!

      :D

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  3. Aiya Éowyn,
    ¡Que relato tan bonito, colorido y triste, como las pinceladas de este mosaico que ilusoriamente llamamos vida!
    Al igual que Kowalski... tuve que quedarme un poco más, las cosas buenas se deben disfrutar en el momento preciso.
    Poco puedo añadir más.
    Namarië Éowyn, Tenna Rato.

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    1. UTLA,

      Gracias!! Me alegra saber que te ha gustado. Hoy, la segunda parte.

      Un abrazo!

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  4. Así que va haber una segunda parte. Me pareció un buen comienzo. Que original lo de la máquina de escribir cromatica. Algo que ha quedado un poco en el pasado.
    Se te escapó un "madiro" por marido.

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    1. Demiurgo,

      Gracias! El relato ha de seguir. Según vaya viendo escribiré más! Ya está corregido el error. Es que lo escribí un poco deprisa y no me puse a revisar el texto, pues acabé tarde y estaba cansada. A ver que te parece la segunda parte.

      Saludos!

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  5. Me ha gustado mucho. Tienes ideas muy bonitas y muy originales, y ha quedado un relato encantador. :)

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    1. Muchas gracias!!! Aunque el relato se va volviendo un poquito oscuro... pero el final será bonito.

      Saludos!

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  6. A LAS MUY BUENAS TARDES, ESCRITORA DE ROHAN!!!

    Leído el relato (que veo como primer capítulo de una serie más larga), dos consideraciones:

    1ª.- La idea me parece buena, además que puedes estirarla hasta terminar con una novela romántica en toda regla. Aquí, sugiero visites a Nesa Costas (está en mi lateral). También escribe obras por capítulos y ya lleva publicadas dos en Amazon. Sí, si dispones de tiempo puede llegar a armar una novela. ENHORABUENA POR LA INICIATIVA!!!

    2ª.- La forma: me ha parecido telegráfica en exceso, quiero decir que hay puntos y seguidos que cortan demasiado el hilo de la lectura, restándole frescura y bastante plasticidad. Y conste que sólo es una opinión particular.

    También he leído la parte 2. Si piensas seguir con la historia, yo no la precipitaría tanto, quiero decir que en un tema de corte romántico y como queriendo dar una idea de verosimilitud (aunque sea totalmnte fictícia, por supuesto), quizá fuera mejor pausar más los tiempos. REPITO, SÓLO ES MI CRÍTICA PERSONAL.

    Un besazo. Y A SEGUIRLA!!!

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    1. Hola Valaf,

      Gracias por leer ambas partes. Te comento. Yo no soy escritora ni mucho menos! Ya me gustaría a mí escribir profesionalmente! Soy una mera lectora más bien y me encanta sumergirme en historias. Esto de empezar un relato, ha surgido sin más. El ritmo, las pausas, los puntos, etc.... Lo hago de esa manera, porque repito, no soy escritora. De todos modos tomo nota de tus sugerencias que son muy bien recibidas. :D

      Un besazo grande!!! Sí, claro, hay que seguirla, aunque no me extenderé demasiado!

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  7. ¡¡¡qué bonito!!! no sabía que habías escrito un relato!!!
    Estas hecha toda una escritora. Me ha gustado mucho como está escrito y me ha captado desde el primero momento. Voy a leer la segura parte!!

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    1. Muchas gracias, Almu!

      Me ves con buenos ojos! Ojalá supiera escribir de verdad. Me puse música de piano y violín, y de repente surgieron las palabras. Me alegro que te haya gustado.
      Un besazo!

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