Manu Sánchez, reseña Expediente Warren: El caso Enfield




MI CRÍTICA A: “The conjuring2” es una película de terror secuela de “The conjuring” (2013) y “Annabelle” (2014), inspiradas en los casos reales investigados por Ed y Lorraine Warren, un matrimonio estadounidense dedicado a investigar casos paranormales.

El director australiano James Wan (dirigió algunas de las sagas “Fast” e “Insidious” además de la primera parte de esta saga) hizo un magnífico trabajo creando una atmósfera terrorífica y tensa no falta de dramatismo y de una pizca de humor. Los sustos están garantizados y las técnicas empleadas son de lo mejor visto en el género. Si bien la duración es muy larga, el visionado resulta muy ameno.

El mayor defecto de esta cinta es su falta de identidad: ¿terror o drama biográfico? El morbo de aprovechar hechos reales no juega muy a su favor en este sentido. Además, carece de la frescura y la imprevisibilidad de la primera parte. Afortunadamente, estamos ante una trama sólida y profunda con personajes suficientemente desarrollados y correctísimos diálogos. Asimismo supone una valiosa reflexión sobre la fe, el escepticismo; el altruismo, el matrimonio y lo que conlleva ser alguien especial.

Patrick Wilson y Vera Farmiga mostraron por segunda vez una efectiva química y una alta verosimilitud como sus compatriotas Ed y Lorraine Warren (realmente, parecen marido y mujer). Ambos se han lucido en sus respectivos papeles dejando claro su talento. También, la alemana Franka Potente y el británico Simon McBurney cumplieron con creces en sus respectivos papeles secundarios.

Técnicamente, estamos ante una cinta muy trabajada que sacó mucho provecho del Londres de los ‘70 (el tiempo lluvioso, los interiores oscuros y todo el diseño de producción son muy acertados) sin renunciar a una espléndida banda sonora (tanto en la agradable selección de temas preexistentes como en la inquietante parte compuesta para la ocasión).

En definitiva, “The conjuring 2” es una atemorizante película de terror con su corazoncito: profunda y con suficiente espacio para el drama y el humor. Su falta de identidad y de imprevisibilidad no le impiden ser una de las mejores películas del género, en parte gracias a la ágil dirección de James Wan, al carisma de sus dos “leads” así como al estupendo apartado técnico que hace sentir al espectador en el Londres de los años setenta. NOTA: 8,3.

Comentarios

  1. Buena crítica crack. Aunque no me extraña viniendo de ti.

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  2. No digo que no mole en absoluto, pero la verdad es que leyéndote esperaba bastante menos nota que un 8 y pico. Si la veo ya te diré que me parece a mí :D

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  3. Le iba a dar más, pero digo.... no me voy a pasar que luego no es para tanto! Eso, ya me dirás :D

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